Google+
Una mirada desde lejos

gmariani
Por Guillermo Mariani

Mirar de lejos puede resultar muy objetivo y realista, si se dispone de instrumentos apropiados. Desde luego que nadie puede ignorar que la  mirada del Vaticano sobre la realidad argentina durante la vigencia de la dictadura militar genocida no fue la correcta y justa, como tampoco fue la del episcopado en general.

El Papa acaba de opinar públicamente sobre Venezuela, inmiscuyéndose con el pedido de que se disuelva o no se ponga en funcionamiento la Constituyente convocada por el gobierno de Maduro, y que, con la votación, ya fue inaugurada. La oposición, que se abstuvo oficialmente de intervenir en la votación, continúa los reclamos contra un gobierno elegido democráticamente con suficientes razones benefactoras del pueblo, y  con un desempeño obstaculizado constantemente por la proximidad del monstruo gendarme de Estados Unidos, que interviene, sin mostrar las garras, con perseverancia cotidiana. Se está colando ya una noticia que Trump tiene planeado invadir Venezuela.

Las riquezas de Sudamérica (cada país con las suyas) se les escaparían a los yanquis, si Venezuela sale a flote, y logra salvar su famoso petróleo y su ideología bolivariana. Es bueno dolerse de las muertes y predicar la reconciliación, pero todo el documento del Vaticano se centra en las dificultades económicas, deficiencia alimentaria y las  muertes provocadas en los enfrentamientos con la oposición que se muestra sumamente agresiva.

Pero ¿Será el Vaticano capaz de llamar a suavizar sus maniobras invasoras en Venezuela y en toda Latinoamérica con los “golpes blandos” realizados y victoriosos ya, en algunos países, al presidente de los Estados Unidos?  Hasta el momento, no hay indicios positivos.  

La solución fácil del gobierno argentino que, sin disimulos apoya a la oposición venezolana, y tachó siempre de dictadura al chavismo bolivariano, se ve beneficiada esta vez por el discurso del Papa Francisco, quien  posiblemente, advirtiendo el juicio en su contra que había publicado el cantante “Puma” Rodríguez, que lo había considerado con “tendencia comunista” por su silencio sobre las muertes en Venezuela provocadas por la convocatoria de la Constituyente, quiso que su  postura no fuera interpretada de ese modo. 

Alguna mención debieron merecer, en el documento papal, además de desear una reconciliación imposible y desventajosa para el gobierno de Maduro, los atropellos provocados oficial y ocultamente por el gobierno norteamericano, convertido desde hace ya mucho tiempo ,en aliado de la oposición. 
Escuchar la palabra reconciliación da un cierto sentido de paz. Así lo juzgó el episcopado nacional a propósito de la salida del 2x1 de la Corte Suprema. Hay que conocer muy profundamente la historia democrática y chavista de Venezuela para emitir un juicio que omite señalar a los más poderosos, verdaderos artífices de la crisis.

El apresuramiento de Francisco, si tiene suficientes y claras razones de que es una medida contra el pueblo, debiera haberse dado con anterioridad, y no en el momento en que todo estaba armado para las elecciones.

No tengo ni suficiente conocimiento ni atribución para justificar o rechazar el documento pontificio. “Estoy muy lejos” y hay motivos serios que influyen en mi juicio. Sólo creo que es legítimo expresar mi juicio en esta cuestión tan polémica.