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Están lloviendo mujeres que ya no van a matar

mlafuente
Por Manolo Lafuente
@MANOLOLAFUENTE

La canción,la poesía y la literatura, han cronicado muchas y tantas veces la realidad, mejor que la propia historia. Sobre todo en años  terribles. En ¡1976!, Walsh, “aunque” María Elena, escribió en “La paciencia pobrecita”: “Me da ganas de llorar la paciencia pobrecita (…) la América de memoria, el mujerío eterniza. Nudo por nudo, día tras día/ Perdón por pagar tan mal y por aquellos que digan que pobre mujer no sabe obrar con sabiduría. Nudo por nudo, día tras día”. Y aunque la zamba aluda a las tejedoras, incluye a todas las otras  mujeres que también han tejido su vida, toda su vida; a las que  toda su vida les ha sido tejida, consumida.

La fábrica perfeccionó el sistema. El fuego, quizás consumado por los patrones, (explotación, puertas cerradas) consumió a trabajadoras textiles, brujas del siglo naciente XX en el gran país del Norte, en cuyo honor se conmemora el “Día de la mujer”.

Precisamente fue el último 8 de Marzo cuando vi por las calles de la Córdoba liberal pero (¿pero?) monacal y conservadora en el centenario de la Reforma Universitaria de1918, una creciente que me recordó otra.

Aquella fue en la sierra, esa que vuela por encima del sueño, en San Clemente, De golpe el rumor. Creciendo. El San José y el Suela son ríos bravos antes de hacerse Anisacate y aplayarse.

Y bramando se venían y no por el Paraná, inundados…Por todo y porque sí. Toda creciente es así.Una pared avasallante, indetenible, de cuyo marrón bramante emergían yararás y troncos, cerdos y peces, sapos y culebras, rayos y centellas, miedos y futuros, náufragos y mundos, aullidos y silencios, muerte ymuertes, vida y vidas.

Todo. En esa creciente nos vimos venir.Nos vimos envueltos. Fuimos y somos esa creciente que amaina de a pedacitos de cielo para  no tanto sufrir, y que luego resurge avasallante para llevarnos no por  delante, sino puestos.

Proa a un puerto aún inexistente que nuestro propio cauce abrirá. Esa creciente, aquel 8 de Marzo del 2018 se hizo honores. Femeninos Crecientes.  Este 14 de Junio, en el Congreso, el puerto se avizoró más cercano. Alguien vio el puerto unos días antes. O las vio a ellas con todas las velas (y no sólo velas) al viento...
Un payador no muy convencional. Se llama Wilson, Wilson Saliwonczyk ¿te parece convencional?.

Un oriental, de Europa Oriental. Bueno, aquí también tuvimos gauchos judíos ¿no? La(s) cantó Se llueven sin parar mujeres. Mojan las plazas repletas. A cántaros llueven  tetas que no hicieron los deberes.  Llueven sin parar mujeres y enfrentan la guerra santa.  La lluvia de nenas canta, reclama torrencialmente.

Con un pañuelo valiente  Desatado en la garganta. Están lloviendo mujeres. Un vendaval de polleras, Risas, lágrimas, banderas, desafiando a los poderes. Están lloviendo mujeres, se asustan las tradiciones, las viejas en los balcones no se mojan de mujer; no se animan a coger… sus nuevas obligaciones.

Las columnas torrenciales. Empiezan a caer de a gotas.  Pisan las baldosas rotas y saltan las catedrales. Las columnas torrenciales avanzan regando el suelo. 
La lluvia se suelta el pelo. Frente al altar sacrosanto. Y parece mientras tanto que se está cayendo el cielo. Están matando las lluvias, por más que se quieran vivas,  ¿Porque son provocativas, porque se tiñen de rubias?

Están matando las lluvias y por eso están reunidas. Para salvarse las vidas hacen lo que se les cantan. 

Y por eso se levantan, por otras lluvias caídas. Por eso están desbordadas. Se vienen fuertes crecientes mojando los expedientes como un mar de sudestadas.

Por eso están desbordadas son un río de estandartes. 

Anuncian lluvia hasta el martes…hasta el culo de los jueces.

Nunca llovió tantas veces libertad por todas partes.

Está lloviendo mujer.

Nos están mojando a todos.

Felices codos con codos

Son el amor con poder.

Está lloviendo mujer,

Dicen que no va a parar.

El tiempo va mejorar. 

Están lloviendo gurisas.

Están lloviendo las risas…que ya no van a matar.